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FACTORING

Conceptos sobre el Factoring

El contrato de Factoring es una operación de cesión del crédito a cobrar por la empresa a favor de una entidad financiera

¿Qué es el Factoring?

El factoring es un instrumento de financiación a corto plazo, destinado a todo tipo de empresas, que paralelamente al servicio de carácter financiero desarrolla otros de gestión, administración y garantía por la insolvencia de los deudores de los créditos cedidos.

Entre los servicios prestados hay que destacar fundamentalmente la gestión de cobro, la administración de la cartera a cobrar, el análisis de los deudores y, en su caso, la cobertura de insolvencia (Factoring sin recurso).

¿Quién puede hacer Factoring?

Cualquier empresa que genere cuentas a cobrar (créditos comerciales).

¿Cómo se desarrolla una operación de Factoring?

1º Se establece un límite global de financiación para el cedente.
2º Se establecen límites para cada uno de los deudores.
3º Firma del contrato entre el cedente y la compañía de factoring y notificación de la cesión al deudor.
4º El cedente remite remesas mediante envío electrónico o documentación física, abonándose, según las condiciones acordadas, el montante de la remesa al cedente.
5º La compañía de factoring gestiona el cobro a vencimiento de las facturas, asumiendo el riesgo de impago en la mayoría de los casos. (En España el 85 %, aproximadamente, del factoring es “sin recurso”).

¿Quién interviene en una operación de Factoring?

EL CEDENTE/CLIENTE: El factoring es un producto utilizado por toda empresa que genere crédito comercial.
EL DEUDOR/ES: Son los obligados al pago de los créditos comerciales.
EL FACTOR: Banco, Caja de Ahorro o Establecimiento Financiero de Crédito (E.F.C.) que presta los servicios de Factoring

Consulta la normativa contable del Factoring

Modalidades

Diferentes modalidades del contrato de Factoring

Servicios Básicos

Ventajas que ofrece el Factoring

Otras Preguntas

Sobre el Factoring

Financiero, mediante el cobro de un tipo de interés:
Se aplica un interés sobre el importe y por el plazo anticipados, a un tipo similar a otro producto de financiación de circulante.

Comisiones, en función de los servicios contratados, que pueden ser:

  • La clasificación de los deudores por parte del factor.
  • Si hay cobertura de insolvencia o no.
  • Si hay gestión de cobro o no.
  • Por la carga administrativa que conlleva la gestión de su cartera de clientes.
  • Amplía la capacidad de financiación y proporciona liquidez inmediata financiando el importe de las ventas.
  • Mejora los ratios de endeudamiento y del circulante, eliminando las cuentas a cobrar.
  • Evita el riesgo de fallidos por insolvencia.
  • Facilita un eficaz control estadístico-contable de la cartera de facturas.
  • Reduce las gestiones por impagos, morosidad y fallidos.
  • Aumenta la eficacia de la gestión de cobros.
  • Permite una mejor planificación de la tesorería, evitando posibles desviaciones.

La facturación electrónica consiste en la transmisión de las facturas o documentos análogos entre emisor y receptor por medios electrónicos (ficheros informáticos) y telemáticos (de un ordenador a otro), firmados electrónicamente con certificados reconocidos, con la misma validez legal que las facturas emitidas en papel.

  • Que las empresas se puedan comunicar de una forma rápida, eficiente y con seguridad en las operaciones de factoring. La normalización aportará al sistema financiero una mejora de la eficiencia.
  • La automatización de los procesos aumenta la eficacia del sistema financiero debido a la minimización de errores de gestión.
  • La firma electrónica reconocida da una mayor seguridad a la compañía de factoring en los procesos de verificación del emisor de la factura.
  • Ofrece nuevas vías autenticadas mediante firma electrónica reconocida para obtener la conformidad del deudor y la toma de razón.
  • Aumenta las posibilidades de financiación.
  • Al transmitirse los documentos de forma telemática, aumenta el periodo de financiación por parte de las entidades de factoring con respecto al tratamiento de facturas en papel.
  • Disminución de costes tanto para las empresas como para las entidades de factoring.
  • El formato de la factura electrónica (Facturae) incorpora todos los datos necesarios para la conciliación de las facturas entre las entidades de factoring y posibilita la normalización de los formatos interbancarios.
  • Favorece el acceso de un mayor número de empresas a la operativa de factoring.
  • Facilita la integración y automatización entre la cadena de suministro y la cadena financiera.
  • La firma electrónica reconocida garantiza la autenticidad del origen y la integridad del contenido, lo que representa que el documento fue emitido por quién lo firmó y que la información no ha sido modificada después de su firma.
  • El “no repudio” se puede garantizar gracias al sello del tiempo y/o por los servicios facilitados por las entidades de factoring.